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El Presidente Obiang indulta a Simon Mann y a otros mercenarios del fallido golpe de estado de 2004 por razones humanitarias

noviembre 03, 2009
Noticias Presidencia

Simon F. Mann, cabeza del fallido golpe de estado que en el año 2004 puso en peligro la paz y la estabilidad de Guinea Ecuatorial, y hasta la vida del Jefe del Estado, ha recibido el indulto total por parte del Presidente del País. Este acto de clemencia, que evitará que Mann envejezca en la cárcel, ha sido anunciado en la víspera de la visita oficial del Presidente Sudafricano, Jacob Zuma. Asimismo, el Presidente Obiang ha firmado un segundo indulto a favor de otros de los principales implicados en estos hechos.

 
Simon F. Mann, el principal implicado en el rocambolesco intento de golpe de estado proyectado por una enmarañada red internacional interesada en hacerse con el poder y los recursos de Guinea Ecuatorial, ha recibido el indulto total por parte del Presidente del País, Obiang Nguema Mbasogo.
 
El indulto permitirá a Mann abandonar inmediatamente el territorio ecuatoguineano con la prohibición absoluta de regresar. El mercenario había sido condenado a casi 35 años de cárcel por delitos tan graves como intento de homicidio contra el Jefe del Estado, terrorismo, tenencia de armas etc. De haber cumplido su condena completa, Mann tendría que salir de la cárcel con más de 90 años. Las razones humanitarias, junto con el deseo de que el reo regrese con su familia y reciba los tratamientos médicos adecuados conforme a su edad y su estado de salud, han sido los principales motivos que han llevado al Ministerio de Justicia, Culto e Instituciones Penitenciarias, a proponer el indulto, y al Jefe del Estado, a concederle el compasivo perdón.
 
Junto con Simon F. Mann, también se beneficiarán de idéntica medida algunos de los principales implicados en este turbio asunto, que puso en peligro la paz y la estabilidad de Guinea Ecuatorial, de su sistema democrático de Gobierno y de su principal representante: el Presidente. Se trata de los condenados Nicolaas Servaas du Toit -el principal organizador del golpe-, Sergio Fernando Patricio Cardoso, Jose Passocas Domingos y Georges Olympic Núñez Alerson. Mientras que Du Toit estaba condenado a 34 años, el resto tendría que haber pasado 17 años en la prisión por su participación en los hechos.
 
Una historia surrealista
Tanto las investigaciones internacionales, que lograron paralizar este intento golpista antes de llevarse a efecto, como las declaraciones de los principales encausados, han permitido desatar una complicada madeja de hechos verdaderamente escabrosos, en los cuales también estaba implicado Mark Thatcher (hijo de la antigua Jefa del Gobierno británico, Margaret Thatcher).
 
Durante el juicio celebrado en Malabo en público, y ante los medios de comunicación internacionales asistentes, Simon F. Mann acusó al empresario libanés Elie Khalil de proponerle la operación y de presentarle al resto de los instigadores. Entre los nombres mencionados por Mann como organizadores del golpe se encontraba también el opositor residente en España, Severo Moto. Según las declaraciones realizadas en el juicio, Mann viajó varias veces en Madrid para entrevistarse con éstas y otras personas, y para firmar el contrato de la operación.
 
En su relato, Mann también confesó que él mismo había contratado a Nick (Nicolaas Servaas) du Toit, quien se responsabilizío, a su vez, de reunir al resto del equipo, de comprar armas y vehículos, etc. El propio Mann, durante sus declaraciones grabadas, afirmó que el Gobierno de España por aquella época (2004) estaba a favor de la intentona golpista. Tanto Mann como Du Toit recibieron enormes sumas de dinero para efectuar los preparativos.
 
La operación se inició el 5 de marzo, cuando el grupo de mercenarios embarcó en un Boeing 727-200 comprado en Estados Unidos. Sin embargo, en la escala realizada en Zimbawbe, todos ellos fueron detenidos antes siquiera de emprender el viaje final a Malabo.
 
Los investigadores internacionales y los abogados del Gobierno ecuatoguineano lograron demostrar la implicación en estos hechos del opositor Severo Moto, así como del empresario libanés Elie Khalil. El proceso emprendido en el Reino Unido tuvo como fruto el arresto de Sir Mark Thatcher, que fue inculpado por violación de la ley surafricana sobre mercenarios, y por financiar en parte la operación. También el gobierno de Guinea Ecuatorial lanzó, en 2008, una orden de búsqueda y captura contra Severo Moto, Elie Khalil, David Hart y Gerg Wales por delitos contra el Jefe del Estado, traición, posesión ilícita de armas, etc.
 
Una medida para fomentar la paz
Las medidas de gracia anunciadas ayer día 2 para los protagonistas de este intento terrorista contra la República de Guinea Ecuatorial se enmarcan, no obstante, en un hecho mucho más festivo y alegre: la llegada hoy, día 3, del Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, en lo que será su primer viaje oficial desde su investidura.
 
Esta visita ayuda a estrechar y mejorar las ya buenas relaciones entre las Repúblicas de Guinea Ecuatorial y de Sudáfrica, y la presentación del indulto sirve para cerrar un broche oscuro en un capítulo que afecta a ambos estados africanos, hermanados siempre por la historia y la amistad pese a los intentos vanos de quienes optan por la violencia.