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Seminario de REMAPSEN sobre la nueva geopolítica mundial de la salud

junio 07, 2026
África

La Red de Medios Africanos para la Promoción de la Salud y el Medio Ambiente (REMAPSEN) organizó un seminario web el jueves 4 de junio de 2026 sobre el tema: «La nueva geopolítica mundial de la salud: ¿Qué implicaciones tiene para África?».

El seminario web reunió tanto a los coordinadores de países miembros de REMAPSEN incluyendo Guinea Ecuatorial que estaba representando por su coordinador, Clemente Ela Ondo Onguene, como ponentes de alto nivel.

Entre los panelistas se encontraba Ida Rose Ndione, Directora Regional del Programa de Amref Health Africa en África Occidental, y Stéphanie Tchiombiano, Profesora Asociada del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Paris Panthéon-Sorbonne.

En tanto que el seminario fue moderado por Ambroisine Memede, Directora de Savoir News, y la Sra. Mireille Siapje, Editora en Jefe de Echos Santé (Camerún), quien también es Vicepresidenta de REMAPSEN y coordinadora de salud de la red en Camerún.

El seminario se celebra en un contexto marcado por profundos cambios geopolíticos. El auge de nuevas potencias sanitarias, el debilitamiento de ciertas instituciones multilaterales y las lecciones aprendidas de la reciente crisis mundial plantean a África decisiones cruciales.

Cuestiones como la soberanía sanitaria, la gobernanza, la financiación, el acceso equitativo a vacunas y medicamentos esenciales, así como el papel del continente en las negociaciones internacionales, son fundamentales para los debates.

Perspectivas de expertos

Tchiombiano en su intervención reiteró que la salud mundial está interconectada y requiere respuestas colectivas. Por lo que hizo hincapié en la gobernanza internacional, las negociaciones en torno al futuro tratado sobre pandemias y los desafíos específicos que enfrentan los estados africanos: para su representación en el ámbito internacional, acceso a productos sanitarios, financiación y soberanía.

Asimismo, destacó que la demografía de África, que se prevé que represente casi el 37 % de la población mundial para 2100, subraya la urgente necesidad de replantear las estrategias de salud global.

Acto seguido, resaltó la magnitud de los desafíos sanitarios mundiales vinculados al cambio climático y las crisis humanitarias. Reiteró que estos desafíos requieren políticas de adaptación y mitigación más sólidas, en un contexto internacional marcado por una reconfiguración de las relaciones de poder y un debilitamiento del multilateralismo.

Gobernanza global en entredicho.

La arquitectura sanitaria mundial, históricamente estructurada en torno a la Organización Mundial de la Salud (OMS), también se apoya en agencias de la ONU y alianzas público privadas como el Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria, y Gavi, la Alianza para las Vacunas.

Sin embargo, esta gobernanza se ve ahora sacudida por la decisión de Estados Unidos de retirarse de la OMS.

Washington presentó varios argumentos para justificar esta retirada: una denuncia de la supuesta excesiva burocracia de la organización, que considera que necesita una profunda reforma; un cuestionamiento al peso financiero de Estados Unidos, con Donald Trump argumentando que su país contribuía de forma desproporcionada en comparación con otros Estados miembros, en particular China; y duras críticas a la gestión de la pandemia de COVID-19 por parte de la OMS, acusándola de estar demasiado cerca de Pekín y de haber respondido deficientemente a la crisis.

Aunque el anuncio se realizó al inicio de la presidencia de Donald Trump, el procedimiento estipula un período de un año entre el anuncio y la retirada efectiva. Por lo tanto, Estados Unidos abandonó oficialmente la OMS en enero de 2026, tras suspender sus cuotas de membresía en 2024 y 2025. Esta no es la primera vez que Washington se retira: se tomó una decisión similar durante el primer mandato de Trump, antes de que Joe Biden la revirtiera.

Consecuencias financieras y políticas.

La retirada estadounidense representa una pérdida considerable para la OMS, ya que Estados Unidos cubre aproximadamente el 20% de su presupuesto. Esta decisión conllevó una reestructuración, despidos y una reducción de los recursos disponibles, en particular en la lucha contra crisis como el ébola en la República Democrática del Congo. También debilita el papel normativo y científico de la organización, privándola de parte de la experiencia académica y las redes de laboratorios de Estados Unidos.

En el plano político, esta desvinculación pone en tela de juicio la dimensión universal de las organizaciones multilaterales.

Argentina siguió rápidamente el ejemplo estadounidense y abandonó la OMS, y otros países han debatido la posibilidad de hacer lo mismo.

Para la Tchiombiano, este hecho socava profundamente la legitimidad y la estrategia de la organización:

«El multilateralismo es mucho más poderoso cuando cuenta con un apoyo masivo y universal. En el momento en que los principales Estados se retiran, toda la gobernanza mundial de la salud se tambalea».

Texto y foto: Clemente Ela Ondo Onguene (DGPEPWIG)

Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

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