Gobierno Conmemoración del Día Mundial de la Tuberculosis El Ministro de Sanidad y Bienestar Social, Diosdado Vicente Nsue Milang, ha pronunciado este 24 de marzo un discurso a la población con ocasión al Día Mundial de la Tuberculosis, con el lema «¡Es hora de actuar!», y ha recordado la fecha hace 140 años, cuando el Dr. Robert Koch anunció el descubrimiento de la bacteria causante de la tuberculosis, la enfermedad más antigua y mortífera que acompaña a la humanidad desde que esta existe.

23/03/2021

Nsue Milang también ha señalado que esta celebración marcó por fin el inicio de la lucha contra una epidemia que, todavía hoy, es la primera causa de muerte en el mundo por una enfermedad infecciosa:

-“Guinea Ecuatorial, consciente de su compromiso internacional en esta lucha, y de las devastadoras consecuencias sociales y económicas de la tuberculosis, une su voz para apelar a todos los gobiernos, comunidades, sociedad civil y sector privado para que le pongamos fin. Este Gobierno, junto a sus socios, se ha sumado al objetivo mundial de eliminar  la tuberculosis como problema de salud pública en Guinea Ecuatorial de aquí al año 2030, como lo establece la meta Nº3 de los Objetivos del Desarrollo Sostenible.

En todo el mundo, el mayor impedimento actual para el control de la tuberculosis es el crecimiento de sus formas resistentes. Guinea Ecuatorial, muy afectada por la TB Sensible y por la TB Resistente, vive esta situación en medio de su gran epidemia de VIH, la cual multiplica la expansión y el daño de la tuberculosis.

Este ministerio está dando pasos concretos y decisivos en la lucha contra la tuberculosis: Primero, la expansión del número de unidades públicas o privadas que son acreditadas para el diagnóstico y tratamiento de los casos, de forma que toda persona, en cualquier lugar de nuestra nación, pueda acceder a estos servicios, que son gratuitos, como gesto humanitario del Gobierno en su ideal de salud para todos. Segundo, la implementación y extensión en nuestro país del llamado GeneXpert, la herramienta moderna que es capaz de detectar las formas resistentes, y además, la compra de los mejores tratamientos para estas formas tan graves, gracias a los cuales tenemos una tasa de curación de estos casos comparable al de los mejores programas de TB del mundo.

Todo ello, gracias a los esfuerzos desplegados por el Gobierno a través del Ministerio de Sanidad y Bienestar Social, con el apoyo permanente e incondicional de S.E. Obiang Nguema Mbasogo, Jefe de Estado y de Gobierno, Presidente Fundador del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial y su esposa, Constancia Mangue de Obiang.

Sin embargo, estos avances se ven amenazados por la práctica ilegal de dar tratamiento antituberculoso, facilitado por personas o en lugares que no han sido oficialmente acreditados para hacer esta labor con la calidad exigida. Cualquier centro, público o privado, hospital o centro de salud, por el bien de sus pacientes y de su comunidad, puede y debe tratar la tuberculosis, pero tan solo debe solicitar antes al programa nacional la formación y acreditación que garantizan la calidad y evitan que se generen formas resistentes.

Por otra parte, nos preocupa que la crisis del COVID 19 está haciendo retroceder los avances conseguidos contra la tuberculosis, debido a las medidas de contención que son necesarias para esta pandemia. Es importante que cualquier ciudadano con tos, esté donde esté, pueda ser evaluado de tuberculosis, también en estos tiempos del COVID.

Por último, la mayor amenaza al control de la tuberculosis en Guinea Ecuatorial se llama VIH, que afecta ya a un 7% de nuestra población. La tuberculosis supone más de la mitad de todas las muertes por SIDA. Mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la tuberculosis significa, en una palabra: Evitar que las personas con VIH mueran.

Por eso, el año pasado el Gobierno de Guinea Ecuatorial, en su afán de garantizar la “salud para todos”, y especialmente de los más desfavorecidos y vulnerables, decidió unir la lucha contra estas dos epidemias, el SIDA y la tuberculosis bajo una dirección general única de ETS, VIH/SIDA, tuberculosis y hepatitis.

Esta integración salvará muchas vidas, y supone el mejor ejemplo del único modo posible de terminar con la tuberculosis. La coordinación de los esfuerzos de muchas fuerzas distintas. La tuberculosis debilita, empobrece y arruina a muchas familias, y se extiende invisiblemente en los barrios, en las comunidades rurales más alejadas, en las prisiones, entre las personas pobres que no cuentan con medios de transporte o no acuden a los hospitales. Por eso, no triunfaremos si no se unen a esta lucha las organizaciones sociales, los líderes comunitarios y religiosos, los curanderos, las ONGs, las empresas y todos los sectores sociales y económicos.

Queremos apelar a todos ellos, recordando que la ciencia ha enseñado al mundo que el fin de la tuberculosis no es solo asunto del Gobierno o del Ministerio de Sanidad y Bienestar Social, sino de todos unidos, sectores sanitarios y sociales, tanto públicos como privados. Solo juntos podemos frenar este mal que supone la muerte de muchos de nuestros hermanos cada año. Agradecemos a las Agencias de las Naciones Unidas, a las asociaciones, empresas y personas privadas que ya se han sumado en esta lucha.

Felicito y agradezco el esfuerzo de muchos sanitarios de servicios de tuberculosis y VIH de diferentes centros sanitarios, por su dedicación incansable para salvar la vida de estos pacientes. No podríamos hacerlo sin vosotros, que día a día lucháis y sufrís en primera línea. Vuestra voz y vuestras demandas para mejorar la atención a vuestros pacientes son siempre escuchadas por este ministerio, que valora inmensamente vuestro noble trabajo. La salud es nuestra misión”.

Texto y fotos: Sarilusi Tarifa King (DGPEPWIG)
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

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