África Eternamente huérfana y sufrida Eternamente huérfana y sufrida, sin causa ni razón que lo justifiquen es el título del artículo de opinión firmado por Cándido Ondo Nchama y publicado en la Revista Panáfrica, cuyo contenido completo reproducimos a continuación.

23/12/2020

-“Eternamente huérfana y sufrida, sin causa ni razón que lo justifiquen”

(Cándido Ondo Nchama. Revista Panáfrica. Diciembre 2020)

Dentro del enrevesado entramado geo-político africano, escasísimos países, por no decir ninguno, hay como Guinea Ecuatorial que, desde los inicios mismos de su andadura como país independiente, se ha visto en la incómoda tesitura de librar una pugna sin cuartel,en la soledad y la incomprensión más absolutas contra tanto elemento hostil y en circunstancias de desvalimiento tan atípicas como inexplicables a ciencia cierta.

Ha sido una tarea ardua a más no poder que, para salir airoso de ella, el Estado ecuatoguineano se ha empleado a fondo durante décadas, actuando con la presteza que denota el pundonor de un pueblo voluntarioso consciente de una identidad definida, la cual en los últimos tiempos está siendo robustecida en el tiempo y el espacio, como reconocimiento de Nación con voz y personalidad propias en el concierto internacional.

El mero hecho de haber sido el único país del África Negra colonizado por España por ende con un acervo cultural sui géneris, convierte a Guinea Ecuatorial en un mirlo blanco, un raro espécimen hispanoparlante en medio de una oleada de países en la subregión con trayectorias francófona, anglófona o lusófona sobre sus espaldas. Coyuntura difícilmente llevadera y mucho menos aún fluida que, para cualquier otro país de la región habría implicado una debacle socio-política tremebunda en toda regla, al encontrarse entre países colonizados por potencias extranjeras de culturas no afínes a la española. Sin embargo, para Guinea Ecuatorial, que hizo de la necesidad virtud ante tamaña singularidad, ha acabado por encontrar en ella un acicate en la marcha hacia un desarrollo socioeconómico pleno y sostenible de su realidad territorial.

En la actualidad, Guinea Ecuatorial figura como el reservorio cultural por excelencia de la herencia hispánica en África, una responsabilidad ante el mundo mundial de la que, dicho sea de paso, la madre patria España parece no querer acordarse, pese a los esfuerzos desplegados en esa dirección por la Administración ecuatoguineana y sus instituciones, cuyo telón de fondo es ante todo mantener actualizada la estela cultural hispánica a lo largo y ancho del continente.

De ahí que sugiere cierta extrañeza y creciente desazón en la sensibilidad de cualquier nacional de Guinea Ecuatorial, percatarse de evidencias tales como que en todo el territorio del Reino de España a día de hoy no exista ni por asomo ninguna calle, avenida, plaza o algo parecido, dedicado a Guinea Ecuatorial o a algunas de sus ilustres personalidades históricas de cualquier ramo, tras dos centurias de convivencia ininterrumpida entre españoles y ecuatoguineanos de toda clase y condición, con sus luces y sus sombras pero en absoluto nada desdeñable.

En las entrañas mismas de la capital de España, Madrid, sin embargo, sí pueden registrarse calles con nombres tales como Cochabamba, el Lago Titicaca, algún que otro paseo o avenida como el Paseo de La Habana, la Plaza del Perú, la Avenida de Filipinas o la Avenida de Juan Domingo Perón (militar y político argentino), entre otros muestrarios con vistas a destacar los fuertes vínculos histórico-culturales que son reminiscencias de las relaciones estrechas del pasado histórico entre la antigua potencia colonizadora y sus excolonias, y donde Guinea Ecuatorial -hasta 1968 parte del territorio español como provincia- se considera miembro de pleno derecho y su presencia en la comunidad y conjunto de pueblos hispánicos no es en absoluto un caso menor ni mucho menos anecdótico.
 
El español, ese bello idioma de Castilla, instrumento inexorable de escritores de relevancia superlativa en el olimpo de la literatura universal, es hoy tan propio y asumido en Guinea Ecuatorial como lengua vehicular, y donde se encuentra a buen recaudo y es motor y gloria de las letras ecuatoguineanas de todos los tiempos.

Siempre consecuente con su condición de país hispanófilo, Guinea Ecuatorial ha logrado que el castellano sea introducido en el seno de la Unión Africana (UA), al igual que el inglés, el francés, el árabe o el swahili, entre otros idiomas.Gracias al esfuerzo del Gobierno de Guinea Ecuatorial, propiciado por su Presidente, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, en 2002, el castellano fue admitido como lengua oficial en la Unión Africana (UA), una organización supranacional de ámbito africano cuyo objetivo es mejorar la interacción política, social y económica entre países africanos y otros tantos Estados fuera de África”.

Dirección General de Prensa Escrita, Página Web Institucional del Gobierno (DGPEPWIG)
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

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