África La encrucijada africana en el tablero de ajedrez global en tiempos del COVID-19 Cándido Ondo Nchama ha publicado en la Revista Panáfrica, en su número de octubre, el artículo de opinión que reproducimos a continuación en su integridad.

15/10/2020

-“LA ENCRUCIJADA AFRICANA EN EL TABLERO DE AJEDREZ GLOBAL EN TIEMPOS DEL COVID-19

Por Cándido Ondo Nchama. Revista Panáfrica. Octubre 2020.

El 12 de octubre(Día de la Hispanidad) de 2020, Guinea Ecuatorial ha celebrado su 52 Aniversario como Estado Soberano, Democrático, Libre y Moderno, todo él a día de hoy un referente con voz y personalidad propias en el contexto de la Sociedad de Naciones. Dentro de la comunidad y conjunto de pueblos hispánicos, Guinea Ecuatorial, antigua colonia española, es el único país, que se sepa, el cual celebra su Aniversario de Independencia ¡el Día mismo de la Hispanidad!

Siempre consecuente con su singularidad de ser el único país del África Subsahariana colonia que fue del Reino de España durante casi dos centurias, Guinea Ecuatorial asume de buen talante el hecho de tutelar dentro de su acervo religioso-cultural las raíces genuinas de la tradición judeocristiana, fruto de la civilización occidental heredada de su otrora Potencia Colonizadora España. A resultas de esa realidad histórica, la impronta judeocristiana forma, hoy más que ayer, una parte a destacar dentro delas normas de convivencia de la sociedad ecuatoguineana.

La disyuntiva del continente africano a adherirse a la dinámica global y jugar con piezas propias en tiempos revueltos, como entidad compacta sin caer en el ostracismo más absoluto, es cuando menos una circunstancia que implica retos mayores a los que tendrá que afrontarla región, al tratarse de un juego de estrategia en el que, con la avidez propia de un perro viejo, cada protagonista decide el movimiento de sus piezas en cada turno.

A fin de que África pueda alcanzar esos objetivos tantas veces pretendidos y no desfallecer sin pena ni gloria en el intento, prima desembarazarse de los demonios de la discordia cuyo espectro continúa planeando sobre ella y que, en gran medida propician esas luchas intestinales periódicas, muchas de ellas de mayor calado entre los propios africanos y de consecuencias imprevisibles en tiempo real.

Cual espíritu malsano y fantasmagórico, desde tiempos remotos la Madre África se ve invadida por un par de diablillos que, en forma de dos vocablos perversos, a buen seguro encarnan los vicios capitales en el continente a la vez que implican un serio lastre para su desarrollo integral y sostenible: el RESENTIMIENTO soterrado y el TRIBALISMO rancio en su vertiente más excluyente y discriminadora hacia el “intruso” o “forastero”. Susodichos diablillos, hasta tal punto fundamentados en la malquerencia más intoxicante, siempre sirvieron de argumentario al neocolonialismo más trasnochado a la hora de introducir entre los africanos aquello de “divide y vencerás”, en una región ávida precisamente de unidad y concordia interétnicas para su propia supervivencia en la Aldea Global.

El resentimiento y el tribalismo fueron evidentemente los causantes del mayor crimen de lesa humanidad de que se tiene memoria en África en todo el siglo XX: El genocidio de Ruanda, en las fechas del 7 de abril al 15 de julio de 1994. Por su crueldad exacerbada en tan corto espacio de tiempo, el holocausto ruandés escenificó como ningún otro hecho antes en la región, una tentativa de exterminio mutuo entre dos grupos étnicos hermanos, los hutus y los tutsis, causando la muerte de entre quinientos mil y un millón de personasen absurdas e irracionales hostilidades fratricidas. Casi tres décadas después de aquello, aún hoy entristece profundamente rememorar tamaño acontecimiento macabro de retumbo mundial.

No es cierta la aseveración un tanto recurrente en los últimos tiempos que hacen los detractores de que el GOLPE DE LA LIBERTAD en Guinea Ecuatorial el 3 de agosto de 1979,para liberar al país de la dictadura, fuera perpetrado a un Gobierno democrático elegido por sufragio universal. ¡Conozcamos los antecedentes!

LaConstitución de 1968, votada por una mayoría holgada de ciudadanos ecuatoguineanos, que cual oro en paño atesoraba las directrices esenciales para el establecimiento de un régimen democrático viable y real en Guinea Ecuatorial, fue creada el 24 de julio de 1968, siendo ratificada el 11 de agosto del mismo año. Su promulgación oficial se hace el 12 de octubre de 1968, día de la proclamación de la independencia del país. Según la Constitución de 1968, la duración del mandato presidencial sería de 5 años. El presidente de la República, S. E. Francisco Macías, Padre de la Independencia ecuatoguineana y primer mandatario de la nación, tras ser votado por sufragio universal en las urnas, sería investido el 12 de octubre de 1968para un mandato de cinco años de duración, es decir, del 12 de octubre de 1968 al 12 de octubre de 1973.

El mismo presidente Macías, en mayo de 1971, de modo unilateral derogaría parte del articulado de la Constitución de 1968 para afianzar su poder personal y establecer una dictadura de Partido Único Nacional (PUN), que luego acabaría denominándose Partido Único Nacional de los Trabajadores (PUNT), de ideología ultranacionalista, supuestamente inspirado en el Partido del Trabajo de la República de Corea del entonces líder norcoreano Kim Il-Sung. En el PUNT Macías asumió el poder absoluto. En esa misma línea, en julio de 1972 el presidente Macías promulgó una Ley Constitucional por la que se declaraba presidente vitalicio del país. Desde entonces, con una nueva constitución en ciernes, se suprimió prácticamente el sistema electoral en Guinea Ecuatorial tal como estaba establecido en la constitución de 1968. Desde el 12 de octubre de 1973 hasta el 3 de agosto de 1979, Francisco Macías había dejado de ser un presidente constitucional elegido en las urnas. ¡Ya era un mandatario ilegítimo que usurpaba el Poder en la República de Guinea Ecuatorial!

En la fecha del3 de agosto de 1979, al hacerse con las riendas del Poder en el país tras el GOLPE DE LA LIBERTAD, el jovencísimo Obiang Nguema Mbasogo se encuentra con un país devastado y literalmente arruinado, como consecuencia de los desmanes de una férrea dictadura implantada en Guinea Ecuatorial seis años antes. En una entrevista con la Revista Panáfrica del mes de septiembre de 2015, el mismo presidente Obiang lo relata de la siguiente manera: “El sistema dictatorial de entonces había sumido al país en un estado total de anarquía, terror, asesinatos, mala administración, miseria, violación sistemática y persistente de los Derechos Humanos, el abandono de las tareas de la dirección del Estado y el aislamiento político y diplomático total de Guinea Ecuatorial. El Pueblo perdió su moral y confianza en las instituciones del Estado. Todo quedó en ruinas y había que recomponerlo de nuevo”.

Como colofón a esta nota editorial, me veo en la obligación casi sagrada de desmontar sin paliativos una falacia durante demasiado tiempo revestida de verdad sólida por el mundo mundial, cuando no es sino una burda mentira inventada fruto de intereses espurios. Sin embargo, los detractores habían encontrado en esa consigna un verdadero filón de oro para cada vez más y más denigrar la imagen personal e institucional del presidente Obiang Nguema Mbasogo. La verdad es que entre Teodoro Obiang Nguema y Francisco Macías no existe relación alguna de parentesco suficientemente estrecha para que ambas personalidades puedan calificarse de tío y sobrino la una de la otra y vice versa. Por no ser no son ni del mismo pueblo, ni mucho menos pertenecen al mismo núcleo familiar. Puede que la única coincidencia en esa dirección, algo por cierto muy común en el continente africano, sea el mero hecho de que los dos pertenecen al mismo grupo tribal o étnico, lo cual es tanto como arriesgarse a afirmar que todos los gallegos, catalanes, irlandeses, etc., por ese solo hecho, son hermanos, primos, sobrinos o lo que se quiera. Una soberana mentira en forma de realidad virtual que a muchos ha servido tanto para tener engañado al público expectante como para obtener pingües beneficios económicos y mucho más.

¡¡ACLARADO EL CAMELO DEL SIGLO!!”.

Texto y foto: Cándido Ondo Nchama
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

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