Cultura Isla de Annobón la patria chica de Tutu Alicante Artículo firmado por Cándido Ondo Nchama, en la Revista Panáfrica, cuyo contenido íntegro reproducimos a continuación.

11/08/2020

Como que a diario el sol con su estampa nos honra desde el alba hasta el ocaso, es bien certero que de existir en la vida real esa Guinea Ecuatorial que pintan Tutu Alicante y su conciliábulo en sus diatribas mesiánicas, a fecha de 2020 tres cuartas partes de la población ecuatoguineana se encontraban ya con sus huesos en un triste y mísero exilio involuntario, en algún inhóspito y remoto emplazamiento en cualquiera de los países de nuestro entorno geográfico y poco más allá.  

Si eso último fuera el caso, ¡que no lo es ni por asomo!, el hecho serviría para rememorar un periodo infausto de nuestra historia durante el cual, debido a las arbitrariedades cometidas por las autoridades entonces en el Poder en Guinea Ecuatorial, fue prácticamente esquilmada buena parte de la población ecuatoguineana, sin discriminación alguna por razones de sexo, regiones, razas, etnias y similares, hace más de cuatro décadas de aquello. Y tanto el periodo antes mencionado como sus circunstancias, ahora figuran en los anales de la historia de Guinea Ecuatorial sencillamente como una pesadilla del pesado que en un tiempo asoló los sueños esperanzadores de un desarrollo socioeconómico prometedor de un Estado incipiente, orientados a mejorar el nivel de vida de los ecuatoguineanos, una vez que éstos hubiesen librado de los atropellos del sistema colonial el día 12 de octubre de 1968; y también de una desastrosa administración de la Res Publica plagada de estragos de índole diversa que vendría luego.

Tamaño fenómeno de liberación se lograría once años después, merced a una acción heroica que hizo posible el GOLPE DE LA LIBERTAD el día 3 de agosto de 1979, el cual propiciaría a la postre la recuperación íntegra de los derechos inalienables de los ciudadanos de la República de Guinea Ecuatorial, evidentemente

Annobón, pequeña isla volcánica que conforma la provincia del mismo nombre perteneciente a la República de Guinea Ecuatorial y con su capital en San Antonio de Palé, es la menor y la más alejada del continente de las islas del Golfo de Guinea. 

Gracias al sabio y casi providencial manejo de los ingresos provenientes del petróleo, invirtiendo en sectores de máxima prioridad para el desarrollo socioeconómico de la población lugareña, la Isla de Annobón, al igual que el resto de las regiones de Guinea Ecuatorial, en la actualidad cuenta con unas infraestructuras aptas para hacer de ella firme candidata como enclave turístico de máximo nivel. 

De ahí que hoy por hoy la isla de Annobón, para empezar, está en posesión de la capacidad plena de satisfacer las exigencias más perentorias de cualquier trotamundos ávido de sol, mar y playa en cualquier época del año, y con el propósito firme de disfrutar de su solaz lejos del mundanal ruido. 

Por lo pronto, la provincia de Annobón cuenta ya con carreteras bien asfaltadas, un aeropuerto internacional y un puerto de mar modernos, situados en su ciudad capital de San Antonio de Palé. Adecuadamente equipadas, ambas construcciones cumplen de sobra una función vital consistente en aligerar el trasiego de gentes que quieran visitar la idílica isla en cualquier época del año. 

También el Gobierno de Guinea Ecuatorial, en un periodo relativamente corto, ha llevado a efecto en Annobón fuertes inversiones en sectores tales como la enseñanza, sanidad, hostelería, viviendas sociales, entre otros, para de este modo mejorar el nivel de vida de los isleños y sus huéspedes; un nivel de vida otrora un tanto deteriorado por la ubicación geográfica de la isla (unos 600 km. de distancia de la región continental) y por las dificultades económicas propias del estado de pobreza extrema en que entonces se encontraba la totalidad del país antes del descubrimiento del petróleo, hace ahora exactamente un cuarto de siglo. 

Los dislates sobre Guinea Ecuatorial con frecuencia avivados por parte de Tutu Alicante y sus correligionarios desde la distancia más remota, empiezan a tener una cierta similitud a los de unos chismosos desaforados carentes de una ideología política propiamente dicha. De ahí que su forma de manifestarse, siempre dispuestos a librar batallas por absurdas que éstas pudieran ser, con tal de perjudicar en mayor medida los sacros y legítimos intereses de Guinea Ecuatorial y su entera ciudadanía, es más bien propio de una panda de vándalos desaprensivos sin el más mínimo rastro de sangre patriótica en sus venas. Un grupillo en todo caso exiguo, marginal y desmerecido sin credibilidad ni prestigio alguno para nadie a fecha del año 2020. 

Tutu Alicante que gusta de declararse defensor a ultranza de los derechos humanos de los ecuatoguineanos, sin embargo, su casi contumacia obsesiva en esa dirección sigue sin traducirse en hechos concretos y palpables si quiera para enviar un puñado de mascarillas a los habitantes de su patria chica, Isla de Annobón, tan necesarios para todo el mundo en estos tiempos del Coronavirus-19.

El Presidente de Guinea Ecuatorial, S. E. Obiang Nguema Mbasogo (objetivo a batir por parte de la enfermiza intransigencia de Tutu Alicante y los suyos), al frente de un equipo de Gobierno resuelto y eficaz, a todas luces está haciendo lo indecible para conseguir doblegar con éxito los embates de la pandemia dentro del país. Los resultados de esa frenética lucha en Guinea Ecuatorial, a fecha de hoy, son francamente prometedores y rematadamente loables.

Por cierto, Tutu Alicante, todo él, flamante director ejecutivo de EG Justice, la ONG acreedor del dudoso honor de estar en posesión de la financiación más opaca del mundo mundial, desde la atalaya de su intelectualidad barriobajera, en una de sus infumables conferencias cuya temática era Guinea Ecuatorial, de esta guisa definía las relaciones entre Guinea Ecuatorial y los países hispanoamericanos: “Los ecuatoguineanos somos mucho más cercanos a América de lo que se cree. Hablamos español, comemos mucha yuca y plátano, y la música de Colombia, por ejemplo, nos va tan bien como muchas cosas de ese país”. ¿Hay quien dé más? Desde luego, auténtica “lumbrera”. ¡Menudo pedazo de pseudo letrado embaucador de tres al cuarto!  

Texto: Cándido Ondo Nchama
Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

Aviso: La reproducción total o parcial de este artículo o de las imágenes que lo acompañen debe hacerse, siempre y en todo lugar, con la mención de la fuente de origen de la misma (Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial).