Gobierno El PDGE responde a las acusaciones de Human Rights Watch Reproducimos la respuesta a la organización Human Rights Watch, publicada por la Oficina Nacional del Partido Democrático de Guinea Ecuatorial.

13/04/2019

-“Human Rights Wacht carece de autoridad moral para atacar a Guinea Ecuatorial

Tras la publicación de un vídeo de Human Rights Watch, en el que utiliza a tres miembros de la oposición radical de Guinea Ecuatorial para lanzar falsos testimonios, recordamos que las acusaciones sin pruebas, testigos, ni datos no pueden ser tenidas en cuenta, y menos utilizadas de forma aviesa e intencionada. Por otra parte, desde el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial recordamos el enfangado historial de Human Rights Watch, organización envuelta en un amplio historial de chantajes y sobornos.

Malabo, 12 de abril de 2019 
Una organización con dudosa reputación y claramente apoyada por el imperialismo-neocolonial, Human Rights Watch (HRW), recientemente ha publicado un video en el que se recogen declaraciones de varios miembros de la oposición radical ecuatoguineana, denunciando supuestos abusos y maltratos, que en ningún caso corresponden a la realidad actual del país. Para colmo, esta supuesta ONG, igualmente adjunta un comunicado en el que “exige que “la ONU ponga de manifiesto los abusos en Guinea Ecuatorial”.

Tras este nuevo, intolerable e irrespetuoso ataque de HRW al Gobierno de Guinea Ecuatorial y a nuestras instituciones, debemos, en primer lugar, recordar a esta falsa ONG que una acusación verbal, sin pruebas, sin testigos, sin ningún tipo de dato que avale los hechos, no puede ser jamás tomada en consideración. Al mismo tiempo, queremos recordar a HRW y a la opinión pública internacional que Naciones Unidas y todas sus agencias, llevan décadas trabajando en Guinea Ecuatorial, con plena coordinación con el Gobierno de nuestro país, que incluso financió la construcción de un gran edificio para que estas puedan realizar su labor. Además, otras muchas instituciones humanitarias al mismo tiempo que embajadas y organizaciones no gubernamentales, igualmente ejercen aquí su actividad.

Por otra parte, respecto a la soberbia e intolerable actitud de HRW, autoerigida en una especie de juez soberano del mundo, hay que recordar que el trabajo que realiza esta falsa ONG no tiene otro objetivo que el de conseguir la desestabilización de nuestro país para poner nuestra riqueza petrolera en manos de los lobbies macropolíticos que en realidad la manejan.

De hecho, HRW ha sido denunciada, en numerosas ocasiones, por importantes personalidades internacionales, por estar a la orden directa de Gobiernos y macro poderes financieros: un ejemplo fue en mayo de 2014, cuando el argentino Adolfo Pérez Esquival y la irlandesa Mairead Maguire, ambos ganadores del Premio Nobel, junto con un centenar de profesores norteamericanos y canadienses, pidieron por carta que expulsara de su junta directiva a Javier Solana (ex secretario general de la OTAN) y a todos los funcionarios relacionados con el gobierno de los Estados Unidos, como el caso concreto de Miguel Díaz, un antiguo analista de la CIA y funcionario del Departamento de Estado Norteamericano. Los firmantes de dicha misiva alegaban que Human Rights Watch actuaba a las órdenes del imperialismo.

También HRW ha recibido severas críticas de otros organismos no gubernamentales y de gobiernos como el de Etiopia, que la han acusado de seguir la agenda de diversos poderes imperialistas con serios intereses económicos en los lugares en los que dicha organización centra sus críticas.

HRW ha recibido denuncias por mantener una actitud parcial, a favor de Israel, en el conflicto árabe-israelí, al tiempo que recogía donaciones en países árabes (considerados por muchos como una especie de soborno), sin tener en cuenta los ataques a los derechos humanos que se pudieran cometer en estas naciones.

Y en Guinea Ecuatorial no podemos dejar de recordar que George Soros, uno de los grandes financiadores de HRW fue también uno de los instigadores del intento de Golpe de Estado contra nuestro país de 2004, según declaró Simon Mann, el mercenario contratado para llevarlo a cabo. Es decir, que HRW está indirectamente relacionada con el intento de un golpe de Estado en Guinea Ecuatorial.

Así actúa HRW, que, bajo el señuelo de ONG, no es sino un macro-lobby cuya actividad real es mover el ajedrez de la política internacional, utilizando armas como los medios de comunicación, para poner y quitar gobiernos y manejar el mundo según los intereses de los grandes poderes universales. Especialmente en países, como Guinea Ecuatorial, con una enorme riqueza petrolífera, y una posición estratégica en el mapa de África Central.

Es la actividad de HRW, -una falsa ONG con un extenso historial de chantajes a Estados y Gobiernos-, y es no el Gobierno de Guinea Ecuatorial, la que SÍ debería ser examinada y analizada, tanto por Naciones Unidas, como por los Gobiernos, instituciones y medios de comunicación del mundo.

Desde el PDGE no nos vamos a cansar de recordar los trapos sucios de esta peligrosa y mafiosa macro-organización.

Oficina Nacional del PDGE”.

Oficina de Información y Prensa de Guinea Ecuatorial

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